Uno de los pasos fundamentales de poder construir contenidos es conocer la tecnología que hace posible transformar en masivo los mensajes. En el caso de la radio, el sonido y la forma de captarlos, procesarlo y emitirlo en un medio.
El sonido esta relacionado con el fenómeno que se produce cuando la energía genera desequilibrio en el medio que lo rodea.
Cuando las perturbaciones del aire llegan al oído, hacen vibrar la membrana del tímpano la cual esta conectada a un conjunto de pequeños huesos ubicados en el oído medio. Estos últimos funcionan como amplificadores y reguladores de intensidad, transmitiendo la vibración a un fluido. El movimiento pasa por una especie de tubo, llamado caracol. En el interior del caracol se encuentra la membrana vacilar, que posee unos filamentos que se mueven empujados por las ondas formadas por el fluido. Estos movimientos se traducen en impulsos nerviosos que son transmitidos al cerebro por el nervio auditivo. Esta es la forma en que los seres humanos captamos el sonido de nuestro entorno.
Mediante la tecnología, es posible reproducir los sonidos, grabarlos y reproducirlos. De esta manera, los sonidos, artificialmente, pueden perpetuarse en el tiempo.
Magnetismo
Para poder entender su funcionamiento es necesario citar algunos términos técnicos, de manera de comprender el fenómeno y optimizar el uso de este medio de grabación.
De acuerdo con las actuales teorías sobre la electricidad, se sabe que todos los cuerpos están formados por infinidad de corpúsculos llamados átomos.
Si por cualquier medio un electrón salta de su órbita y se desplaza hacia un elemento conductor (Cobre, por ejemplo) se produce el fenómeno que se llama electricidad.
Otro fenómeno que interviene en la posibilidad de grabar una casete es el magnetismo, que es la propiedad que tiene un mineral llamado oxido salino de hierro que atrae limaduras de ese mismo material. Al mineral se lo llamo imán y al fenómeno magnetismo.
La electricidad también tiene facultades magnéticas sobre los materiales ferrosos. Al tomar un cable en forma de bobina, la electricidad posee un campo magnético con la propiedad de orientar las partículas ferrosas en determinada dirección.
En el caso de la cassette, la cinta es de vinilo recubierto por un material ferroso, que al pasar por la cabeza de grabación (bobina con cierta complejidad), orienta a las partículas en una posición que representa a los impulsos eléctricos. A su vez, los impulsos eléctricos son la representación de sonidos (voz, música, sonidos o silencio) captado por un micrófono.